Visitar las Pirámides de Giza por tu cuenta

Vista panorámica de las Pirámides de Kefren y Keops

Visitar las Pirámides de Giza por tu cuenta no es algo sencillo que digamos. Esta no va a ser la típica entrada donde solamente leerán cosas grandiosas sobre las Pirámides. Donde solo relate las cosas por ver o hacer, y lo increíbles que son. No. En este artículo voy a centrarme mas que nada en lo desgastante que fue la experiencia de ir por nuestra cuenta.

Algo que debería haber sido muy simple, termino transformándose en una de las peores experiencias que tuve en mi vida en lo que respecta a viajes. Tal es así, que al día de hoy, cuando recuerdo ese día, lo primero que viene a mi mente, es todo el periplo que pasamos para llegar, dando paso luego a las bellas imágenes de estas maravillas.

Como ya he comentado mas de una vez, siempre trato de recorrer por mi cuenta aquellos lugares turísticos de cada país. Tratando en lo posible de evitar contratar excursiones donde nos movilizan como ganado de un lado a otro, con tiempos totalmente preestablecidos.

Las Pirámides de Egipto no iban a ser la excepción a esta regla, y con una buena planificación, me fui informando a través de distintos blogs como eran los pasos a seguir para visitar las pirámides por cuenta propia.

Si uno se guía por el mapa, no parece complicado llegar. Solo basta un metro desde el centro de El Cairo, y luego un bus hasta una de las entradas de las Pirámides.

Nota: este artículo es parte de una serie de posts basados en el itinerario que realizamos a principios del 2020 por Egipto, Jordania e Israel. Si quieren saber más del recorrido, pueden empezar desde ahí.

Como llegar a las Pirámides de Giza por tu cuenta, y no ser estafado en el intento

Plano de como visitar las Pirámides de Giza por tu cuenta

La jornada comienza desde nuestro hotel ubicado en el downtown de la ciudad, el Cairo Plaza Hotel. Desayunamos y caminamos hasta la estación de metro mas cercana.

Traslado en Metro

Viajar en el metro por El Cairo, no tiene mayores dificultades. El servicio es normal y la señalización es decente y clara. Tomamos el metro en la estación Mohamed Naguib de la linea M2 hasta la estación Giza. Son 6 estaciones aproximadamente.

Apenas salimos del anden y cruzamos los molinetes, un muchacho se nos acerca y comienza a hablarnos con toda la simpatía del mundo. ¿De dónde son? ¿Qué les parece El Cairo? ¿Adonde van?, típicas preguntas que a simple vista pueden parecer bien intencionadas, pero que sabíamos no lo eran.

Sin dejar de seguirnos, nos pregunta si queríamos visitar las Pirámides, que el conocía el camino y nos llevaría. Obviamente nuestra respuesta fue NO. Tratábamos de acelerar el paso para que se fuera, pero no lo hacia. En esa estación hay mucho transito de gente y nos costaba saber hacia donde teníamos que salir para llegar a la avenida Al Haram.

El chico no dejaba de decirnos que por donde íbamos estaba mal, que la salida adecuada era otra, así una y otra vez. Mientras seguíamos avanzado, nos intercepta otro hombre con un pequeño. Este nos decía que el camino para salir era otro, que no siguiéramos al insistente muchacho. Al ver que el primer chico se empezó a ir, dijimos, bueno, quizás este buen hombre si nos enseña la correcta salida.

Comenzamos a caminar en la misma dirección del hombre, separándonos de a poco del resto de la gente. Cuando nos indica cual era la salida, empieza a decirnos que el iba a visitar las Pirámides por primera vez con su hijo, y que conocía una manera de verlas de un modo más local y no tanto de forma turística. Quería que lo acompañáramos. Listo. Cuando dijo eso, tomé de la mano a mi pareja y empezamos a ir para el lado contrario. Evidentemente eran cómplices y trataban de llevarnos para otro lado vaya a saber con que objetivo.

Finalmente, la salida correcta para llegar a la avenida principal era la que habíamos encarado desde el primer momento. Estos sujetos que nos interceptaban, solo querían distraernos para llevarnos por donde ellos querían.

Traslado en Bus

Una vez fuera de la estación de metro, llegamos a la avenida Al Haram, donde debiamos tomar un bus que nos llevaría derechito a las Piramides. Supuestamente no te dejan en la entrada, pero si bastante cerca como para acercarse caminando.

Luego de unos minutos de espera, vemos que llega el Bus M7. Subimos y le preguntamos al chofer cuanto nos salia hasta las Piramides. El hombre se nos queda mirando unos segundos en silencio y luego nos dice un precio muy superior al de un taxi. No tenia sentido. Le comento que era muy caro para ser el bus, a lo que nos responde con una leve sonrisa en su rostro mientras se encojia de hombros, como diciendo…”y que me importa, paga o largate”.

No me gustó su actitud, así que nos bajamos. Nos fijamos en la aplicación de Uber cuanto costaba, pero veiamos que el recorrido daba muchas vueltas para llegar a la entrada del complejo. En teoria, solo tenia que ir derecho por la avenida hasta la entrada.

Descartamos Uber y optamos por parar uno de los tantos taxis que pasaban por la avenida en dirección a las Pirámides.

Traslado en Taxi

Si bien el chofer del taxi no hablaba una palabra en ingles, logramos acordar una tarifa de antemano para ir a las Piramides de Giza. La distancia no era mucha, solo unos kilometros nos separaban de llegar a una de las 7 maravillas antiguas del mundo.

Varias veces el hombre nos hizo señas hacia delante, como preguntándonos si queríamos seguir avanzando por ese camino. Nosotros, sin entender demasiado, y viendo la ruta en el GPS, deciamos que si, que siguiera avanzando.

A medida que nos acercabamos, notamos que habia personas en medio de la avenida, que nos miraban con atención. Algunos de ellos nos gritaban cosas en árabe. No le dimos mayor importancia, ya que en El Cairo es normal que la gente grite, se empuje y camine en medio de las avenidas.

Pero al seguir avanzando, estas personas, se fueron poniendo mas violentas. Ya no solo nos gritaban a nosotros y al chofer, también empezaron a golpear el taxi y a seguirnos. Cada vez que parabamos en un semaforo, se amontonaban cada vez mas personas, golpeándonos el auto y gritando cosas totalmente enfurecidos.

Amenazas y gritos

Nuestro chofer, que era mayor de edad, no se quedaba atrás, y les respondía también a los gritos. Todos se gritaban, como reprochándose cosas en árabe, y nosotros no teníamos la menor idea de lo que estaba pasando.

El climax llegó cuando una de estas personas violentas, entro al taxi a la fuerza y se sentó en el asiento delantero. Este sujeto, robusto con anteojos oscuros, empezó a increparle en la cara al chofer cosas incomprensibles para nosotros. Quedamos como shockeados.

Tardamos unos segundos (eternos por cierto) en darnos cuentas de la situación. Empezamos a gritar como locos en el interior del auto para que esta persona se bajase. Que íbamos a llamar a la policía o a quien sea. Recién en este momento el hombre nos mira a la cara y nos explica en un ingles rustico lo que estaba ocurriendo.

Según esta persona, nosotros no debíamos estar ahí por nuestra cuenta. Todos los que gritaban y golpeaban el auto querían que el chofer nos dejase allí mismo, ya que debíamos viajar en los taxis o camellos que regenteaban ellos. Todo era parte del negocio que ellos manejaban para acercarse a las pirámides, y aparentemente no estaban dispuestos a perder potenciales clientes.

Nuestro héroe

Luego de mas gritos y amenazas de parte de todos dentro del auto, el intruso se calma, se da vuelta una última vez y nos dice: “you are lucky, you have a good driver” (tienen suerte, tienen un buen conductor). Se baja del auto y de pronto todos alrededor dejan de molestarnos.

Nuestro conductor, que a esa altura le temblaban las manos en el volante por lo nervios, se prende un cigarro y empieza a respirar profundo. Retoma la avenida, y sin darnos cuenta hasta ese momento, descubrimos que las pirámides estaban solo a unos metros de distancia.

Fue tanto el alboroto y el stress de la situación, que ni nos habiamos dado cuenta que estábamos tan cerca. La sensación de “Llegamos al fin” fue más de alivio que de alegría.

El taxi nos deja cerca de la entrada, y luego de darle una buena propina y agradecerle por como había aguantado la situación, nos despedimos de el.

Ahora nos empezaban a caer las fichas de porque el recorrido de Uber daba tantas vueltas para llegar, o porque el taxista nos preguntaba (en árabe) si queríamos seguir por esa avenida. Si bien era el camino mas directo, parece que es bien sabido que no es la mejor manera de acercarse.

Nos tomamos unos minutos para tranquilizarnos, bajar el stress, un poco de catarsis, y ahora si, felices de haber llegado a las Pirámides de Giza por nuestra cuenta.

Pirámides de Giza

Vista de la Pirámide de Kefren

Un poco de contexto histórico

Las pirámides de Egipto fueron construidas como criptas de los faraones desde el año 2700 a.c, con bloques de piedra revestidos de caliza, que eran a la vista, grandes construcciones de color blanco.

Las más célebres y mejor conservadas de todas las Pirámides de Egipto, son las de KeopsKefren, y Micerino, erigidas en la meseta de Giza, cerca del actual El Cairo.

Si bien todavía no hay una explicación 100% certera sobre como fue que las construyeron, algunas hipótesis comentan que no se utilizaron rampas, sino gradas e ingenios de madera donde elevaban bloque a bloque desde el suelo. Otras teorías afirman que si se usaron rampas en forma incrementada o incluso múltiples de estas.

Mapa del complejo para visitar las Pirámides de Giza por tu cuenta

Pirámide de Keops

Ni bien ingresamos al complejo por la entrada principal (tiene otra entrada por la parte de la Esfinge), nos topamos con la maravillosa Pirámide de Keops, la mas grande de todo Egipto. Solo bastaron unos pasos para tenerla justo frente a nosotros. Ver el tamaño de cada bloque que conforma a esta maravilla, es lo que te hace dudar sobre como fue que la construyeron hace miles de años. Es algo que no deje de pensar en todo el día.

Pirámide de Keops

Obviamente, no estamos solos admirando esta obra descomunal. Los tickets de entrada también incluyen personas intentando engañarte como sea (ironía).

Una persona vestida de seguridad, nos decia que no podíamos avanzar a pie, que debiamos alquilar un camello o un transporte para movilizarnos. Nos mostraba una credencial aseverando que trabajaba ahí. Por suerte, ya sabia de antemano que esto es totalmente mentira, y que además el complejo no es tan grande, se puede recorrer a pie tranquilamente.

Hartos de tanto intento de engaño, empezamos a ignorar a toda persona que se nos acercara para decirnos algo. Chicos que con una sonrisa te quieren tomar una foto (para luego pedirte dinero). Personas arriba de los camellos invitándote a que te subas. Cada paso que dábamos, alguien se nos acercaba para “ofrecernos”algo.

Esta conducta tan invasiva, parecía disminuir considerablemente con los turistas que viajaban en un tour organizado. No los atosigaban tanto como a los que estábamos solos. Evidentemente debe haber algún tipo de acuerdo para que esto sea así. Dejar en paz a los que pagan más dinero, cargosear a los que están por su cuenta.

Pirámide de Kefrén

Bordeando la Pirámide Keops, nos topamos con la Pirámide de Kefrén, la segunda mas grande del complejo. Esta tiene la particularidad de tener en la punta un poco de la blanca piedra caliza que usaron originalmente para construirlas. Con el pasar del tiempo, esa piedra se fue desmoronando, dando lugar al aspecto que hoy todos conocemos, pero originalmente, tenían ese color más blanquecino que resaltaba más.

Pirámide de Kefren

Nosotros optamos por comprar los tickets para ingresar al interior de Kefrén. En la puerta, una persona de seguridad, se resistía de primeras a dejarnos entrar. El motivo era porque tenia una cámara grande en mis manos. Por suerte, luego de una pequeña discusión, me dejo guardarla en la mochila. El recorrido es breve y un poco claustrofobico. Caminamos unos minutos por un túnel, un poco agazapados, hasta llegar a la recamara principal. Esta cripta, a diferencia de las tumbas que uno visita en el Valle de los Reyes en Luxor, no tiene ningún tipo de ornamentación en las paredes. No hay pinturas o jeroglíficos como sí encontrarán en las otras. Es un cuarto vacío, donde se ve donde estaba el sarcofado del faraón.

Más allá que no se puedan apreciar grandes cosas en su interior, si recomiendo entrar al menos a una de las dos (dicen que son similares entre si). La sensación de saber que estas debajo de semejante estructura, en el mismo lugar donde reposaban los faraones una vez que dejaban esta vida, no tiene precio.

Nuestras caras no transmitían el desgaste que sufrimos por llegar a las Pirámides por nuestra cuenta

Al salir, el de seguridad nos sonrie y nos pregunta que tal nos fue. Contentos le respondimos que barbaros. Se rie y extiende su mano. “Tip, tip, tip” nos dice. Quería propina. A lo que pregunto ¿porque?. Según el nos hizo un favor al dejarnos entrar con la cámara en la mochila. Al ver nuestra negativa, empezó a gritarnos y maldecirnos en árabe (como hacen siempre cuando te rehúsas a pagar por timos). Seguimos adelante ignorando todo su numerito de indignado.

Pirámide de Micerino

Pirámide de Micerino

La siguiente Pirámide del recorrido es la de Micerino. Un poco alejada de Keops y Kefren, y mas pequeña que estas dos, es la tercera que siempre salen en las típicas fotos. También es la más tranquila para recorrer, ya que los contingentes de turistas y vendedores se centraban más en las primeras que en está última. Nosotros aprovechamos la calma, y nos sentamos en el templo funerario que esta justo enfrente de Micerino para comer algo.

Mirador de las Pirámides

Si uno se aleja en diagonal de la Piramide de Micerino, se puede llegar a un punto donde podemos obtener unas vistas increibles de las 3 Piramides al mismo tiempo. Vamos a encontrar silencio y un excelente punto panorámico para admirar tanta historia al mismo tiempo.

Panorámica de las 3 Pirámide de Giza

Este momento fue lo que mas disfrute en el día. Ese viento cada vez mas fuerte levantando la arena por los aires, y con esas maravillas del mundo antiguo de fondo, es un recuerdo que jamas olvidaremos.

Con cierto pesar, retornamos lentamente al centro del complejo para visitar nuestra última parada, la tan fotografiada Esfinge.

La Esfinge

La Esfinge

La Gran Esfinge se realizó esculpiendo un montículo de roca caliza. Tiene una altura de unos 20 metros aproximadamente, y unos 70 de longitud. La cabeza se dice que podría representar al faraón Kefrén, teniendo el cuerpo la forma de un león.

Se construyeron un templo frente a la estatua, datado en el Imperio Antiguo, y otro más al norte durante el Imperio Nuevo, como lugares de ofrendas. Kefrén eligió un templo en la zona sur, que está comunicado con su pirámide mediante una larga avenida procesional. Gozó de veneración y culto por los egipcios desde la antigüedad, especialmente durante el Imperio Nuevo.

Aquí fué donde encontramos mayor aglomeración de personas (antes del Covid-19). Para entrar y para salir tuvimos que hacer filas y casi que no pudimos quedarnos quietos con la gente yendo y viniendo, sacandose la misma foto de perspectiva una y otra vez.

Vista desde el templo frente a la Esfinge

De todas maneras las postales que se consiguen desde los diferentes ángulos son muy bonitas, sobre todo cuando la Piramide de Kefrén queda por detras de la Esfinge.

La Esfinge con la pirámide de Kefren detras
La Esfinge con la pirámide de Kefren detrás

Lo que no llegamos a visitar es el museo donde está la Barcaza de Keops. Ya estaban cerrando y no tuvimos suficiente tiempo para ir.

Regreso al hotel

Con el atardecer en marcha, comenzamos a salir del complejo por la puerta cercana a La Esfinge. Difícil salir del lugar. Cada minuto que nos iba dejando, nos regalaba una postal única para recordar.

Atardecer en las Pirámides de Giza

Decidimos sentarnos y comer bien en un restaurante que estaba justo enfrente de la puerta. Esta zona está lleno de hoteles y lugares para comer, ya que la vista que se puede obtener de las pirámides es muy buena.

Solo nos quedaba un último detalle para acabar el día, volver al hotel. Después de todo el mal trago que tuvimos que pasar para llegar, ya nos estábamos mentalizando en esperar lo peor otra vez.

Esta vez, si decidimos llamar a un Uber, para que nos dejara en la estación de metro mas cercana, y desde ahí volver al centro. Por suerte el regreso fue super normal. No tuvimos ningún tipo de altercado con nadie. Agarró una autopista y en unos minutos estabamos en el metro de regreso.

Información útil

Precios estimados

Los precios que comento aquí abajo son a fecha de marzo del 2020:

  • Ida y vuelta en el metro M2 hasta la estación Giza: 8 libras por pax.
  • Taxi desde Giza hasta las Pirámides: 40 libras el viaje
  • Entrada a las Pirámides de Giza: 200 libras cada uno, 100 si tenian credencial de estudiante.
  • Uber desde las Pirámides hasta estación de regreso: 60 libras

Excursiones a las Pirámides

Si desean contratar una excursión para visitar las Pirámides de Giza, tienen las siguientes opciones que la compañia Civitatis ofrece:

Conclusiones Finales

El fin de un largo día

Las Pirámides son increíbles y de más esta decir que son una visita obligada si estás en Egipto. Es un privilegio haber sido testigos de estas maravillas arquitectónicas que antiguas civilizaciones dejaron como legado. Verlas de pie después de tantos años, y que todavía no se sepa con certeza como fueron capaces de construirlas, agiganta aún más la hazaña que lograron.

Lo negativo de la jornada fue toda la experiencia que sufrimos para llegar por nuestra cuenta. El nivel de stress y tensión que nos dejó ese momento, nos duro varias horas (y días incluso). Debo admitir que por primera vez sentí que hubiese estado más tranquilo visitando las Pirámides en un tour organizado que por libre.

Los beneficios de un tour es que se van a olvidar de toda la logística que implica llegar, sumado a la tranquilidad de no estar pendientes todo el tiempo a que los engañen. De seguro el precio será mayor, pero a mi entender, en este caso lo valdría.

Les agradezco por el tiempo que dedicaron por leer esta experiencia, y si llegaran a tener dudas o comentarios, recuerden que pueden dejarlos más abajo.

¡Hasta la próxima!

Tags:

Escrito por Fernando

Insatisfecho crónico de la rutina. Trabajo en Sistemas hace más de 10 años creando aplicaciones web, pero cuando siento la monotonía crecer, realizo un viaje a nuevos horizontes para respirar bocanadas de aire fresco.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *