Después de varios meses viajando por India, Nepal y Sri Lanka, llegar a Hong Kong fue un cambio brutal. Pasar de ciudades caóticas, sucias, ruidosas con un tráfico constante, a una metrópolis hiperordenada, eficiente y vertical, me generó un shock cultural…pero para bien.
Todo funciona, todo parece limpio, rápido y preciso. Incluso algo tan simple como cruzar la calle o tomar el metro se siente distinto después de tanto tiempo en el sur de Asia (aunque en ciudades como Delhi el metro funcionaba perfecto).
En este post les cuento mis impresiones después de llegar desde el subcontinente indio, qué cosas vale la pena hacer en Hong Kong, qué barrios recorrer y también información práctica para organizar la visita, desde transporte hasta algunos consejos útiles para moverse por la ciudad.


Indice de Contenido
¿Dónde está ubicado Hong Kong?
Hong Kong se encuentra en la costa sur de China, a orillas del mar de la China Meridional. Está situado en la desembocadura del delta del río Perla, una de las regiones más dinámicas y pobladas de Asia.
Frente a sus costas se extiende un archipiélago de más de 200 islas, mientras que hacia el norte limita con la ciudad china de Shenzhen, uno de los principales centros tecnológicos del país.

Geográficamente, el territorio se divide en tres grandes áreas: la isla de Hong Kong, donde se encuentra el famoso skyline financiero; la península de Kowloon, conocida por sus mercados y barrios densamente poblados; y los New Territories, una zona mucho más extensa que incluye montañas, pueblos tradicionales y varias islas más tranquilas.
Una breve historia de Hong Kong
La historia de Hong Kong está profundamente ligada al comercio marítimo del sur de China. Durante siglos fue una zona habitada por pescadores y pequeñas aldeas costeras, hasta que su destino cambió en el siglo XIX tras los conflictos entre China y el Imperio británico.
Después de la Primer Guerra del Opio, China cedió Hong Kong al Reino Unido en 1842 mediante el Tratado de Nanking. Durante más de 150 años de dominio británico, la ciudad se desarrolló como un importante puerto y centro financiero internacional.

En 1997 se produjo el Handover of Hong Kong, cuando el territorio volvió a China y pasó a ser una Región Administrativa Especial, manteniendo su propio sistema económico y legal bajo el principio de “un país, dos sistemas”.
Un pais, dos sistemas
Cuando Hong Kong volvió a manos de China en 1997, se estableció el principio de “un país, dos sistemas”, un modelo diseñado para permitir que el territorio mantuviera gran parte de su sistema anterior durante un período de transición.
En la práctica, esto significa que Hong Kong funciona como una Región Administrativa Especial con un alto grado de autonomía. A diferencia de la China continental, mantiene su propio sistema legal basado en el derecho británico, una economía capitalista, controles migratorios propios, moneda propia (el dólar de Hong Kong) y libertades económicas que lo han convertido en uno de los centros financieros más importantes de Asia.

Este acuerdo fue establecido por 50 años desde la transferencia de soberanía, por lo que en teoría se mantiene hasta 2047. Después de esa fecha, el futuro del modelo aún es incierto y ha sido tema de debate político en los últimos años.

Mis impresiones al llegar a Hong Kong
Llegar a Hong Kong después de haber pasado varios meses viajando por el subcontinente indio fue un shock cultural (no lo sufri cuando llegué a India…sino cuando me fui :D).
Después de tanto tiempo rodeado de gente haciendo pis en las calles, vacas defecando en la vereda, el ruido incesante de las bocinas de los tuk tuk y de caminar por ciudades llenas de basura, ya me había acostumbrado a ese ritmo. De hecho, de alguna manera ya era parte del viaje y hasta me había olvidado de cómo se sentía estar en una ciudad un poco mas ordenada y prolija.

Por eso, aterrizar en Hong Kong fue como dar un salto al futuro en cuestión de horas. Calles limpias, transporte impecable, rascacielos por todos lados y ese mar de luces de neón que por momentos me hizo sentir más cerca de Japón que de China.

También me llamó la atención la diversidad de gente que se ve en las calles. Hay muchos inmigrantes, especialmente del sudeste asiático, algo que no volvería a notar cuando más adelante crucé a China continental. Esa mezcla cultural le da a Hong Kong una vibra distinta, más internacional y cosmopolita que la de muchas ciudades chinas.
En definitiva, la transición me sentó bárbaro. Fue un respiro, como un renacer, después de meses de viajes intensos por el sur de Asia. Hong Kong me pareció una ciudad fascinante y, la verdad, los cinco días que pasé allí se me quedaron cortos.

Cómo moverse en Hong Kong
Hong Kong cuenta con uno de los sistemas de transporte público más eficientes del mundo: puntual, limpio y muy bien señalizado. Incluso para quien llega por primera vez, resulta bastante intuitivo orientarse gracias a los carteles en inglés y al excelente funcionamiento de las aplicaciones de mapas.
MTR: el metro de Hong Kong
El MTR es la forma más rápida y práctica de desplazarse por la ciudad. La red cubre prácticamente todas las zonas importantes de Hong Kong, incluyendo Kowloon, Hong Kong Island, el aeropuerto y los puntos fronterizos con China continental. Los trenes son muy frecuentes, las estaciones están impecables y todo está perfectamente organizado.
La gente hace fila para subir, deja bajar antes de entrar y rara vez hay empujones, algo que me había desacostumbrado en India.
Tranvía
En Hong Kong Island también funciona el famoso tranvía de dos pisos, conocido como el ding ding. Es uno de los transportes más antiguos de la ciudad y también uno de los más baratos. Aunque no es el más rápido, es una forma interesante de recorrer distintos barrios mientras se observa la vida cotidiana desde la ventana.

Ferries: cruzar el puerto con vistas increíbles
Otra experiencia clásica es cruzar el Victoria Harbour en ferry entre Central y Tsim Sha Tsui. El histórico Star Ferry lleva funcionando desde finales del siglo XIX y sigue siendo una de las maneras más agradables de moverse entre las dos orillas del puerto.

El trayecto dura apenas unos minutos, pero las vistas del skyline son espectaculares, especialmente al atardecer o por la noche cuando los rascacielos se iluminan.
La tarjeta Octopus
Para simplificar todo, lo mejor es comprar una Octopus Card, una tarjeta recargable que se usa para pagar prácticamente todo el transporte público. Funciona en metro, buses, tranvías y ferries, y además también sirve en muchos supermercados, tiendas y restaurantes.
Con solo apoyar la tarjeta en el lector al entrar y salir, el sistema calcula automáticamente el costo del viaje. Es muy cómoda y evita tener que comprar billetes individuales todo el tiempo.

Mapa con las principales atracciones de Hong Kong
Qué hacer en Hong Kong
Hong Kong tiene una enorme cantidad de cosas para ver y hacer, y lo interesante es que combina naturaleza, templos tradicionales y uno de los skylines más impresionantes del mundo. En pocos días se puede tener una buena primera impresión de la ciudad, pero cuanto más tiempo tengas, más capas interesantes vas descubriendo.
Victoria Peak y las mejores vistas de la ciudad
Uno de los imperdibles es subir al Victoria Peak, el mirador más famoso de Hong Kong. Desde arriba se obtiene una vista espectacular del skyline de la isla, el puerto Victoria y los rascacielos de Kowloon.

Se puede subir caminando (lo habitual es empezar desde este punto), en bus o en el histórico Peak Tram, un funicular que funciona desde fines del siglo XIX (ver ubicación).
En la cima se pueden hacer varias actividades, como:
- Visitar la plataforma Sky Terrace 428 (cuesta $ HK 80)
- Recorrer el Peak Circle Walk: un sendero panorámico de unos 3.5 km que rodea la montaña y te lleva por algunas zonas verdes para descansar. Lo bueno es que no hace falta pagar nada para hacerlo y las vistas en ciertos puntos son incluso mejores.
- Caminar por rutas escénicas como Lugard Road, que ofrece algunos de los mejores miradores gratuitos de Hong Kong.
- También hay restaurantes, cafés y centros comerciales donde descansar mientras se disfruta de una de las vistas urbanas más famosas del mundo.

Ir al atardecer es una gran idea, porque se puede ver cómo la ciudad se transforma cuando se encienden las luces.
El skyline de Victoria Harbour y el Symphony of Lights
El puerto Victoria es el corazón visual de Hong Kong. Caminar por el paseo marítimo de Tsim Sha Tsui al anochecer es una experiencia clásica, enfrente se levantan los rascacielos de la isla con sus luces y pantallas gigantes.

Todas las noches se realiza el Symphony of Lights, un show de luces y láseres que ilumina varios edificios del skyline. Es gratuito pero no dura mucho.
Templos tradicionales en medio de la ciudad
A pesar de su imagen moderna, Hong Kong también tiene templos muy interesantes. Uno de los más conocidos es el Man Mo Temple (ver ubicación), dedicado a los dioses de la literatura y la guerra, famoso por las espirales gigantes de incienso colgando del techo.

Otro muy visitado es Wong Tai Sin Temple, donde muchos locales vienen a rezar y consultar su fortuna.
Mercados callejeros y vida urbana
Hong Kong también se disfruta caminando por sus mercados. El Ladies Market en Mong Kok es uno de los más conocidos (ver en el mapa), lleno de puestos con ropa, souvenirs y curiosidades.

También están el Temple Street Night Market o el mercado de flores y aves de Yuen Po.
Más allá de comprar, son lugares muy interesantes para ver el ritmo cotidiano de la ciudad.
Senderismo y naturaleza inesperada
Hong Kong tiene muchas áreas con naturaleza. Existen senderos muy buenos como Dragon’s Back, considerado uno de los hikes urbanos más lindos de Asia, con vistas al mar y a varias playas.

Es una buena manera de escapar del cemento y ver otra cara completamente distinta de la ciudad.
Monster Building
Uno de los lugares más curiosos de Hong Kong es el famoso Monster Building (ver ubicación en el mapa), un enorme complejo residencial que se volvió muy popular en redes sociales por su estética única.

En realidad no es un solo edificio, sino un conjunto de cinco torres residenciales conectadas que forman un patio interior rodeado de balcones y departamentos apilados unos sobre otros.
Visto desde abajo, se pueden apreciar cientos de ventanas, pasillos y balcones creando una especie de pared vertical que parece sacada de una película de ciencia ficción. De hecho, este lugar apareció en varias producciones, entre ellas la película Transformers.

Pero más allá de las fotos, también es interesante porque muestra la altísima densidad de población que hay en Hong Kong, y cómo la ciudad tuvo que crecer en vertical para albergar a millones de personas en un espacio muy limitado.
Cómo llegar al Monster Building en Hong Kong
La forma más fácil es usando el metro de Hong Kong.
Pasos:
- Toma la Island Line (línea azul) del metro.
- Baja en la estación Quarry Bay Station.
- Sal por la Exit A.
- Camina unos 3–5 minutos hasta King’s Road.
- Entra al complejo llamado Yick Cheong Building, que es donde está el famoso patio.
Isla de Lantau y el Gran Buda
Una excursión muy popular es ir a la isla de Lantau, donde se encuentra el Tian Tan Buddha, más conocido como el Gran Buda.
Es una enorme estatua de bronce situada en lo alto de una colina, a la que se llega subiendo más de 200 escalones.
Muchos visitantes combinan esta visita con el monasterio Po Lin y con el teleférico Ngong Ping 360, que ofrece vistas muy lindas de montañas y mar.
Barrios de Hong Kong
Una de las cosas más interesantes de Hong Kong es que los barrios tienen identidades diferentes. En pocos kilómetros se pasa de distritos financieros ultramodernos a mercados callejeros caóticos o barrios con una vibra más tradicional.
Central: el corazón financiero
Central es el distrito financiero de Hong Kong y probablemente la imagen que muchos tienen de la ciudad, con rascacielos gigantes, oficinas de bancos internacionales y hoteles de lujo. Es una zona muy moderna y dinámica, donde trabajan miles de personas todos los días.

Pero más allá de los edificios de vidrio, también tiene rincones interesantes para explorar, como el sistema de escaleras mecánicas al aire libre más largo del mundo, que conecta distintas zonas de la ciudad subiendo la colina. Desde aquí también salen muchos ferries y es un buen punto para moverse por Hong Kong.

Sheung Wan: tradición y modernidad
Justo al lado de Central está Sheung Wan, un barrio que mezcla lo antiguo con lo moderno. Aquí todavía se pueden ver negocios tradicionales chinos, tiendas de medicina herbal y templos escondidos entre edificios.

Al mismo tiempo, en los últimos años se llenó de cafés modernos, galerías de arte y pequeños restaurantes internacionales. Es una zona interesante para caminar sin rumbo y ver cómo conviven distintas épocas de la ciudad.
Mong Kok: el Hong Kong más caótico
Si querés ver el lado más intenso de la ciudad, Mong Kok es el lugar indicado. Este barrio en Kowloon es uno de los lugares con mayor densidad de población del mundo y siempre está lleno de gente, carteles luminosos y mercados callejeros.
Aquí se encuentran algunos de los mercados más famosos, como el Ladies Market que les mencioné antes, donde se venden souvenirs, ropa y todo tipo de productos.

Tsim Sha Tsui: vistas al skyline
Tsim Sha Tsui es uno de los barrios más visitados por los turistas porque está justo frente al puerto Victoria y ofrece algunas de las mejores vistas del skyline de Hong Kong.

El paseo marítimo es perfecto para caminar al atardecer, cuando se encienden las luces de los rascacielos. También hay muchos centros comerciales, museos y restaurantes, además de ser uno de los mejores lugares para ver el espectáculo nocturno de luces del puerto.
Sham Shui Po: el lado más local
Sham Shui Po es uno de los barrios más auténticos de Hong Kong y menos enfocado al turismo. Es conocido por sus mercados callejeros, tiendas de electrónica barata y puestos de comida tradicional.
Es un lugar excelente para probar comida local a precios mucho más accesibles que en otras zonas de Hong Kong.

Dónde dormir en Hong Kong
Hong Kong es una ciudad cara, especialmente cuando se trata de alojamiento. Incluso los hoteles más simples suelen tener precios bastante elevados.
Tsim Sha Tsui: buena ubicación y muchas opciones
Una de las zonas más populares para alojarse es Tsim Sha Tsui, en Kowloon. Desde aquí se tienen excelentes vistas del skyline de Hong Kong Island y además está muy bien conectada por metro y ferry. También es una zona con muchos restaurantes, tiendas y bastante movimiento tanto de día como de noche.
Muchos viajeros eligen este barrio porque hay una gran cantidad de guesthouses y hoteles económicos, aunque muchas veces funcionan dentro de edificios comerciales bastante antiguos, algo bastante típico en Hong Kong.
Durante mi estadía me alojé en Premium Lounge, en Tsim Sha Tsui (podés verlo en Booking.com o en Trip.com). Fue de las opciones más accesibles que encontré en Hong Kong con una buena ubicación.

Las habitaciones eran compartidas y bastante pequeñas, algo bastante común aquí, pero dentro de todo el lugar estaba limpio y el personal era simpatico.
La ubicación es excelente. El hotel está en un piso dentro del edificio Chungking Mansion, un complejo enorme que en la planta baja funciona como una galería comercial llena de casas de cambio y puestos de comida económica, lo que lo hace bastante práctico para moverse por la zona pero con mucha gente en los alrededores.

Central y Hong Kong Island
Si el presupuesto no es un problema, Central y otras zonas de Hong Kong Island son muy buenas opciones. Es el corazón financiero de la ciudad, con rascacielos impresionantes, restaurantes, bares y una excelente conexión con el resto del transporte público.
Eso sí, los precios suelen ser considerablemente más altos que en Kowloon.
Cómo ir a China continental desde Hong Kong
Uno de los grandes atractivos de Hong Kong es que también funciona como una excelente puerta de entrada a China continental. La forma más común de cruzar es por tierra, ya que la frontera está a muy poca distancia y el sistema de transporte es rápido y eficiente.
La manera más sencilla es tomar el metro (MTR) hasta Lo Wu (ver ubicación en el mapa) o Lok Ma Chau, dos estaciones que conectan directamente con los puestos fronterizos hacia la ciudad china de Shenzhen.
El proceso consiste en salir de Hong Kong, pasar inmigración y luego entrar a China, algo que normalmente toma entre 30 y 60 minutos dependiendo de la cantidad de gente.

Desde Shenzhen, además, se puede conectar fácilmente con la red de trenes de alta velocidad que llega a muchas ciudades del país.
Otra opción muy cómoda es el tren de alta velocidad desde la estación West Kowloon (ver en el mapa), que conecta directamente Hong Kong con ciudades como Guangzhou, Shenzhen, Guilin, Shanghai o incluso Beijing. En este caso, los controles migratorios se realizan dentro de la misma estación antes de abordar.
Eso sí, es importante recordar que Hong Kong tiene su propio sistema migratorio, por lo que salir de la ciudad implica formalmente abandonar el territorio y entrar a China continental. Dependiendo de tu nacionalidad, necesitarás, o no, una visa china válida antes de cruzar la frontera, ya que la visa de Hong Kong no sirve para ingresar a China.
Cómo ir del aeropuerto al centro de Hong Kong
El Aeropuerto Internacional de Hong Kong está muy bien conectado con la ciudad y existen varias opciones rápidas y eficientes para trasladarse.
Airport Express: la opción más rápida
La forma más cómoda y rápida de llegar al centro es el Airport Express, un tren que conecta el aeropuerto con las principales zonas de la ciudad en pocos minutos. El trayecto hasta Hong Kong Station en la isla dura unos 24 minutos, con paradas intermedias en Tsing Yi y Kowloon.
Los trenes son modernos, tienen espacio para equipaje y funcionan con mucha frecuencia. Además, desde algunas de estas estaciones hay conexiones gratuitas en buses lanzadera hacia distintos hoteles.
Autobuses: la alternativa más económica
Otra opción muy utilizada son los buses del aeropuerto, que conectan con distintos barrios de la ciudad. Son bastante más baratos que el Airport Express y también cómodos, aunque el viaje puede tardar entre 45 minutos y una hora dependiendo del tráfico.
Si no tenés apuro y querés ahorrar un poco de dinero, es una buena alternativa.
Taxi
También es posible tomar un taxi directamente desde el aeropuerto. Es una opción práctica si se viaja con mucho equipaje o en grupo, aunque obviamente más cara que el transporte público.
Los taxis en Hong Kong son bastante confiables y el trayecto hasta zonas como Central o Tsim Sha Tsui suele tardar entre 30 y 40 minutos, dependiendo del tráfico.
¿Hong Kong es caro?
Sí, Hong Kong es una ciudad cara, especialmente si se compara con otros destinos de Asia. El principal gasto suele ser el alojamiento, donde incluso hoteles de gama media pueden superar fácilmente los 800–1300 HKD por noche (100–170 USD), mientras que los hoteles de lujo pueden costar varios miles de dólares hongkoneses por noche.
Por eso muchos viajeros optan por guesthouses o dormitorios compartidos, donde una cama en hostel suele costar entre 20 y 40 USD por noche.
La comida, en cambio, puede ser bastante accesible si se come en lugares locales. Un plato sencillo en un restaurante típico o cafetería local puede costar entre 50 y 100 HKD (6–13 USD), mientras que una comida en un restaurante más cómodo puede rondar 200–400 HKD por persona. También hay opciones muy baratas como puestos de noodles o arroz que cuestan apenas unos pocos dólares.
El transporte público es probablemente una de las cosas más baratas de la ciudad. Un viaje en metro suele costar entre 4 y 20 HKD, dependiendo de la distancia, y ferries o tranvías pueden costar incluso menos.
Pensamientos finales
Mi paso por Hong Kong me dejó una sensación muy positiva. Fue la primera ciudad del mundo chino que visité y, después de varios meses viajando por el subcontinente indio, el contraste fue enorme, fue casi como cambiar de planeta en cuestión de horas.
Hong Kong me pareció una ciudad fascinante, con rascacielos impresionantes, transporte impecable, barrios llenos de vida y una energía muy particular que mezcla lo asiático con una fuerte influencia internacional.
Además, al ser un lugar relativamente fácil para el viajero, con inglés bastante presente y todo muy bien señalizado, fue una transición muy cómoda antes de adentrarme en China continental.
Y aunque cinco días se me hicieron cortos, fueron suficientes para dejarme con muy buenas sensaciones y muchas ganas de seguir explorando China.
Preguntas frecuentes sobre Hong Kong
¿Cuál es la mejor época para visitar Hong Kong?
La mejor época para viajar a Hong Kong suele ser entre octubre y marzo, cuando las temperaturas son más agradables y la humedad es menor. Los veranos, especialmente entre junio y septiembre, pueden ser bastante calurosos, húmedos y con posibilidad de tifones. Aun así, Hong Kong es un destino que se puede visitar durante todo el año.
¿Es seguro Hong Kong?
Sí, Hong Kong es una ciudad muy segura. Los niveles de criminalidad son bajos y es común caminar de noche sin mayores preocupaciones. Como en cualquier gran ciudad, conviene tener precauciones básicas con pertenencias en zonas muy concurridas, pero en general se siente como un lugar bastante ordenado y tranquilo.
¿Se habla inglés en Hong Kong?
Sí, el inglés es bastante común en Hong Kong. Debido a su pasado como colonia británica, muchos carteles están en inglés y gran parte de la población lo entiende, especialmente en transporte, hoteles, restaurantes y zonas turísticas. Esto hace que sea un destino bastante fácil para viajeros extranjeros.
¿Se necesita visa para entrar a Hong Kong?
Depende de la nacionalidad, pero muchas personas pueden entrar sin visa por períodos cortos de turismo. Lo importante es recordar que Hong Kong tiene su propio sistema migratorio, diferente al de China continental. Esto significa que la visa china no siempre aplica automáticamente para Hong Kong y viceversa.
¿Cuántos días conviene quedarse?
Para una primera visita, entre 3 y 5 días suele ser suficiente para conocer los principales atractivos de la ciudad, explorar algunos barrios, subir a los miradores y recorrer zonas como Victoria Peak o Lantau. Si se quiere visitar más islas o hacer excursiones con calma, se pueden agregar algunos días más.
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