Itinerario de 3 semanas por Sri Lanka

Viajar tres semanas por Sri Lanka es un tiempo ideal para descubrir historia, naturaleza, cultura y playa en un mismo recorrido.

El país puede parecer pequeño en el mapa, pero cuando empezás a moverte te das cuenta que cada región tiene su propia identidad, su ritmo y su encanto particular. Por eso, contar con un itinerario bien organizado ayuda muchísimo a aprovechar bien el tiempo y evitar traslados innecesarios.

En este post comparto mi itinerario completo de 21 días, con lo que funcionó bien y lo que hubiese cambiado. La idea es que tengas una guía práctica para planificar tu viaje, entender qué vale la pena ver en cada zona y ajustar el recorrido según tus gustos.

Si estás armando tu primera vuelta por Sri Lanka, este itinerario te va a servir como base para decidir qué incluir, qué dejar para otro viaje y cómo ordenar las etapas para que el recorrido sea fluido, variado y disfrutable.

Palmeras en la Playa de Mirissa en Sri Lanka
Palmeras en la Playa de Mirissa en Sri Lanka

Lo que más me gustó de Sri Lanka

Después de tres semanas recorriendo Sri Lanka, hubo varios lugares y experiencias que realmente se destacaron. Cada uno por motivos distintos, pero todos dejaron una marca en el viaje.

Polonnaruwa, la antigua capital

Polonnaruwa fue una de las visitas más destacadas. Me tocó recorrer las ruinas en un día de lluvia, lo que curiosamente terminó jugando a favor, había muy poca gente y pude caminar entre templos, estatuas y antiguos palacios casi en soledad.

En uno de los templos mas vistosos de Polonnaruwa
En uno de los templos mas vistosos de Polonnaruwa

Esa tranquilidad hizo que la experiencia se sintiera más inmersiva, como si estuviera explorando un sitio detenido en el tiempo. Es uno de los complejos arqueológicos mejor conservados del país y, sin dudas, uno de los que más disfruté.

El tren de Kandy a Ella (pasando por Adam’s Peak y Nuwara Eliya)

El famoso tren panorámico no fue el viaje más cómodo, estaba repleto de gente y hubo tramos en los que prácticamente no podía moverme.

Sentado donde podía en el tren de Kandy y Ella
Sentado donde podía en el tren de Kandy y Ella

Pero incluso así, las vistas fueron increíbles. Plantaciones de té interminables, montañas verdes, puentes y un paisaje que parece sacado de una postal.

Además, al hacer el recorrido por etapas, primero Adam’s Peak, después Nuwara Eliya y recién ahí seguir hasta Ella, me permitió ver cómo toda la región está conectada y cómo es la vida en cada pueblo. Fue una de las partes más épicas del viaje.

Ella

Ella fue, sin dudas, el lugar que más me gustó de Sri Lanka. Tiene ese ambiente bohemio y viajero, turístico pero sin llegar a ser abrumador.

En la cima del Little Adam’s Peak de Ella, Sri Lanka
En la cima del Little Adam’s Peak de Ella, Sri Lanka

Es un pueblo perfecto para quedarse varios días: hay miradores, cascadas, trekking, el famoso puente de los nueve arcos y una oferta gastronómica muy buena. Todo rodeado de un paisaje verde que te hace sentir en una burbuja de tranquilidad. Fue mi base favorita del viaje.

Mirissa como playa

De las playas del sur, Mirissa fue la que más me convenció. No es un destino para quienes buscan fiesta o un spot fuerte de surf, es más bien un lugar tranquilo, ideal para descansar después de varias semanas de ruta.

Descansando en Playa Mirissa - Sri Lanka
Descansando en Playa Mirissa – Sri Lanka

Playas amplias, un ambiente relajado y buenos atardeceres hicieron que fuera el cierre perfecto del viaje.

Lo que menos me gustó de Sri Lanka

Sri Lanka me dejó muchísimos recuerdos positivos, pero como en todo viaje largo, también hubo algunos aspectos que no disfruté tanto.

El primero fue el famoso viaje en tren desde Kandy a Ella. Si bien lo mencioné antes como algo que me gustó, ya que recorrido es realmente hermoso y las vistas son de postal, la experiencia puede ser muy incómoda si no conseguís asiento.

3ra clase en el tren que une Kandy y Ella
3ra clase en el tren que une Kandy y Ella

Los vagones suelen ir repletos, casi sin espacio para moverse, y si hacés el trayecto completo de una sola vez, pueden ser muchas horas de pie.

Por eso, recomiendo hacer alguna parada intermedia, Nuwara Eliya, para dividir el viaje y disfrutarlo sin agotarse.

Lo mismo me pasó con los buses locales, aunque son baratos y conectan prácticamente todo el país, van atestados de gente a casi cualquier hora. Además, los conductores suelen manejar bastante rápido y de forma algo temeraria, tocan bocina todo el tiempo, sumado que en la parte montañosa hay curvas constantemente, lo cual puede resultar estresante en trayectos largos.

Un bus colorido típico de Sri Lanka
Un bus colorido típico de Sri Lanka

Por último, la comida, si bien es rica y parte esencial de la cultura del país, no me pareció particularmente variada. Muchos platos comparten una base similar y casi todo es bastante picante, lo que puede cansar después de varios días seguidos.

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Mi itinerario de 3 semanas en Sri Lanka

Llegué a Colombo en avión desde Dubai, después de pasar dos semanas en Emiratos Árabes, donde había recibido la Navidad y el Año Nuevo. No me quedé más de un par de horas en la capital, ya que quería empezar cuanto antes el recorrido por el interior del país.

Así que me tomé un bus rumbo a Anuradhapura, un viaje de varias horas que marcó el verdadero comienzo de mi aventura.

Anuradhapura — 2 días

Me instalé dos noches en la ciudad y alquilé una bicicleta para recorrer los alrededores a mi ritmo. Y aunque decidí no entrar al complejo arqueológico principal, la entrada es costosa y ya tenía pensado visitar Polonnaruwa, pedalear entre estupas, templos activos y vida local fue una buena introducción al Triángulo Cultural.

Complejo de Anuradhapura en Sri Lanka

Días 1 y 2: Como visitar Anuradhapura en Sri Lanka (próximamente)

Dambulla como base — 3 días

Desde Anuradhapura tomé un bus a Dambulla, donde me quedé tres noches. La ciudad fue una base ideal para moverme por la zona.

Golden Temple en Dambulla

Días 3-5: Que hacer en Dambulla (próximamente)

Desde allí visité la mítica Roca de Sigiriya, la antigua capital de Polonnaruwa, y el Golden Temple, uno de los templos rupestres más impresionantes del país.

Ruinas en la ciudad antigua de Polonnaruwa en Sri Lanka

Como visitar Polonnaruwa, la antigua capital Sri Lanka (próximamente)

Roca de Sigiriya en Sri Lanka

Como visitar Sigiriya en Sri Lanka (próximamente)

Kandy — 2 días

Luego me subí a un tuk tuk con un compañero de viaje rumbo a Kandy. Pasé dos días disfrutando lo principal de la ciudad, su lago, sus templos y ese ambiente más urbano que contrasta con el interior del país.

Sala budista en Kandy en Sri Lanka

Días 6 y 7: Que ver en Kandy, la capital cultural de Sri Lanka (próximamente)

Fue también el punto de partida para una de las experiencias más memorables, el famoso tren hacia la región montañosa.

Adams Peak (Sri Pada) — 2 días

Tomé el tren desde Kandy pero me bajé en Hatton, desde donde tuve que combinar un par de buses hasta Nallathanniya, la base para subir el Adam’s Peak.

Paisaje visto desde el Adam's Peak en Sri Lanka

Días 8 y 9: Como subir el Adam´s Peak en Sri Lanka (próximamente)

Pasé dos noches allí, donde hice la subida. Fue una experiencia que no me esperaba. Era un día especial aparentemente y habían llegado miles de personas de todo el país. Un mundo de gente que me hizo imposible llegar a la cima.

Nuwara Eliya — 2 días

De regreso a Hatton retomé el tren hacia Nuwara Eliya, donde me quedé dos días explorando los campos de té, visitando fábricas y recorriendo paisajes cubiertos de verde. El clima fresco y la atmósfera inglesa de “Little England” hacen que el lugar se sienta completamente distinto al resto del país.

Campos de te en Nuwara Eliya en Sri Lanka

Días 10 y 11: Como visitar las plantaciones de te en Sri Lanka desde Nuwara Eliya (próximamente)

Ella — 4 días

Después seguí viaje en el mismo tren hasta Ella, donde me instalé casi una semana. Fue el lugar que más disfruté de todo Sri Lanka, bohemio, relajado y rodeado de montañas.

Entre trekkings, alguna que otra escapada en scooter y momentos de desconexión total, Ella se convirtió en mi refugio favorito del viaje.

Famoso viaducto del tren en Ella, Sri Lanka

Días 12-15: Que hacer en Ella (próximamente)

Mirissa — 3 días

Luego tomé un bus hasta Mirissa, donde pasé tres días dedicados simplemente a descansar. Es una zona perfecta para quienes buscan playa y tranquilidad sin el ambiente fiestero. Ideal para bajar un cambio después de tantos kilómetros.

Costa de la Playa de Mirissa en Sri Lanka

Días 16-18: Que hacer en Mirissa (próximamente)

Unawatuna y Galle — 2 días

Después seguí hacia Unawatuna por un par de días, aprovechando para visitar Galle en una excursión de un día. El fuerte holandés, el casco histórico y las murallas junto al mar le dan un encanto muy particular a la ciudad, aunque si es un día caluroso, puede resultarte un poco agobiante.

Fortaleza de Galle en Sri Lanka

Días 19 y 20: Que ver en Galle (próximamente)

Colombo — 2 días

Finalmente tomé el tren hacia Colombo, donde esta vez sí me quedé dos noches antes de tomar el vuelo hacia Chennai, India, mi siguiente destino.

Costa de Colombo en Sri Lanka

Días 21 y 22: Que hacer en Colombo, Sri Lanka (próximamente)

La capital fue el cierre que anticipaba lo que encontraría en India. Caótica, moderna y llena de contrastes, ideal para despedirme del país con otra perspectiva.

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