Tiene una energía única, ese caos encantador de la medina, aromas mas agradables que los de Fez, espacios abiertos entre tantas paredes… Marrakech me atrapó desde el primer día.


Breve historia de Marrakech



Este post forma parte del itinerario que armé para recorrer Marruecos en 3 o 4 semanas. Si querés ver el detalle completo, podés leer el artículo principal acá.
Cómo llegar a Marrakech
Desde el exterior
Marrakech cuenta con un aeropuerto internacional bien conectado, el Aeropuerto Menara (RAK), al que llegan vuelos directos desde muchas ciudades europeas y otras partes de Marruecos.
Desde Fez, Casablanca, Rabat o Essaouira
Se puede llegar a Marrakech en tren o bus desde ciudades como Fez, Casablanca o Rabat. ONCF es la empresa de trenes y los buses turísticos mas confiables y cómodos son CTM o Supratours.
Desde el desierto y Alto Atlas
Si están llegando desde el Alto Atlas o el desierto como Merzouga, Tinghir, Ouarzazate, la opción mas aceptable es en los buses de CTM o Supratours.

Podés leer todas las entradas que escribí de Merzouga, la puerta al desierto del Sahara, Tinghir, con su oasis de palmeras y la Garganta de Todra, y Ouarzazate, base para visitar el Ksar Ait Ben Haddou
Como ir desde el Aeropuerto Menara (RAK) hasta el centro
- Autobús público (Línea 11 o N°19): Es la opción más económica, con un costo de 4 dirhams. Sin embargo, la parada no está justo en la terminal, y el trayecto puede ser más lento debido a las múltiples paradas, conecta con la plaza Jemaa el-Fna.
- Taxi: Podés tomar un taxi directamente en la salida del aeropuerto; es recomendable pactar el precio previamente, ya que no siempre utilizan taxímetro.
- Traslado Privado: podes reservar con antelacion un transporte privado para que te vayan a buscar al aeropuerto
Cómo moverse en Marrakech

Hay dos tipos: los petit taxis (generalmente de color beige, para trayectos dentro de la ciudad) y los grand taxis (para distancias más largas o si vas con equipaje).

Otra opción es usar apps como Bolt o Careem, que funcionan bastante bien en Marrakech y pueden ayudarte a evitar regateos. También hay autobuses urbanos, aunque suelen ser más lentos y confusos para quienes visitan por primera vez.
Dónde alojarse en Marrakech
Marrakech ofrece una gran variedad de alojamientos, desde riads tradicionales en el corazón de la medina hasta hoteles modernos en barrios más tranquilos.
- Medina: lo más auténtico. Te permite estar cerca de los principales atractivos, pero puede ser ruidosa y confusa para moverse. Ideal si querés vivir el caos y la magia de Marrakech.
- Gueliz: la parte moderna. Más tranquila, con cafés y restaurantes occidentales. Buena opción si buscás comodidad y menos estímulo visual.
- Hivernage: zona elegante y más cara, donde se concentran los resorts y hoteles de lujo.

Yo me hospedé en dos alojamientos que se ubicaban dentro de la Medina de Marrakech. Uno fue el Hostel Kech Vibe, cruzando casi toda la Medina, y el otro fue el Riad Dia, que se encuentra mas cerca de la plaza Jemaa el-Fna. Ambos son construcciones antiguas pero con mucho encanto.
Consejo personal: quedarse en un riad dentro de la medina es una experiencia en sí misma. Muchos ofrecen desayunos espectaculares, patios interiores bellísimos y atención muy cercana.

Podes leer la guía completa de viaje por Marruecos. Ahí tenes toda la información necesaria para planificar tu viaje a este fantástico país

Curiosidades de Marrakech
- El nombre de Marruecos proviene de Marrakech: Durante siglos, esta ciudad fue tan importante que los viajeros europeos la usaban para referirse a todo el país. De ahí nació el nombre “Morocco” en inglés y otras lenguas.
- La Medina es Patrimonio de la Humanidad: La UNESCO la declaró como tal en 1985 por su valor histórico y su arquitectura tradicional.
- Las motos son parte del paisaje: Aunque parezca caótico, las motos que circulan a toda velocidad por los callejones de la medina son parte de la vida cotidiana. ¡Estar atento es clave!
- El Jardín Majorelle fue propiedad de Yves Saint Laurent: El famoso diseñador francés compró este oasis botánico en los años 80 y lo restauró. Hoy, sus cenizas están allí esparcidas.
- La plaza Jemaa el-Fna es única en el mundo: No solo es el corazón de Marrakech, sino también uno de los espacios culturales vivos más importantes del planeta, con músicos, contadores de historias, y vendedores que caminan durante el día y la noche.
- Marrakech tiene su propio color: Se la conoce como la “Ciudad Roja” por el color de sus edificios, construidos con una mezcla de arcilla y piedra que le da ese tono rosado característico.


Mapa de los lugares destacados de Marrakech
Qué ver y hacer en Marrakech
Walking Tour
Hacer un free walking tour en Marrakech es la mejor forma de empezar a conocer la ciudad. Si bien no es gratis, ya que funciona a base de propinas, te ayuda a orientarte rápido, aprendés historia y anécdotas de la mano de un guía local y, de paso, podés conocer a otros viajeros. Podés reservar tu free walking tour aquí.
Plaza Jemaa el-Fna: el corazón palpitante de Marrakech

Recuerdo ver de lejos a la serpiente como si estuviera dopada o en un trance. Lo ideal sería no darles dinero ni participar de este tipo de actividades, para no seguir fomentando su existencia, parece obvio decirlo hoy en día, pero vi varias familias, sobre todo con chicos, que alentaban este tipo de cosas.
En la plaza también abundan los oportunistas. Personas que se acercan con simpatía pero con la clara intención de llevarte a una tienda, ofrecerte productos o venderte algún “favor” que luego se cobra.

Minarete de la Koutoubia
Visible desde distintos puntos de la ciudad, el minarete de la Koutoubia es el símbolo por excelencia de Marrakech. Con sus 77 metros de altura, esta torre construida en el siglo XII es la más alta de la ciudad, y por ley, ningún edificio en la medina puede superarla. Es un referente visual que no solo ayuda a orientarse, sino que también impone por su elegancia y proporción.


Perderse (y encontrarse) en los zocos de la medina
Uno de los sectores más populares es el Zoco Semmarine, que arranca muy cerca de la Plaza Jemaa el-Fna. Es una especie de arteria principal del mercado, donde abundan las telas, los caftanes y los souvenirs más turísticos.

Desde ahí, podés internarte en callejuelas más estrechas donde aparecen otros zocos especializados, como el Zoco de los Tintoreros (Souk des Teinturiers), donde todavía se pueden ver hilos de lana colgando de los balcones, teñidos con pigmentos naturales como índigo, azafrán o henna.
También vale la pena visitar el Zoco de los Herreros (Souk Haddadine), donde el sonido del martillo y el olor a metal quemado te recuerdan que aún hay artesanos trabajando a la antigua. O el Souk Chouari, especializado en madera tallada, ideal para ver el trabajo minucioso de los ebanistas marroquíes.

Jardín Majorelle y Museo Yves Saint Laurent
El Jardín Majorelle es un remanso de paz en medio del bullicio de Marrakech. Diseñado por el pintor francés Jacques Majorelle en la década de 1920 y más tarde adquirido y restaurado por Yves Saint Laurent, este espacio combina naturaleza, arte y color de forma única.

Justo al lado se encuentra el Museo Yves Saint Laurent, dedicado a la vida y obra del icónico diseñador francés. La colección incluye bocetos, vestidos y exposiciones temporales que exploran el cruce entre moda, arte y cultura marroquí. Si te interesa la moda o el diseño, este museo es una joya que no decepciona.
Para saber el costo de las entradas y comprar el ticket online, podés visitar el sitio oficial.
Palacio de la Bahía
El Palacio de la Bahía es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura marroquí tradicional. El complejo fue construido a finales del siglo XIX para un visir del sultán. Es un entramado de patios, jardines y salones decorados con mosaicos, madera tallada y techos pintados a mano.

Para saber cuanto cuesta entrar y comprar los tickets, podés hacerlo desde el sitio oficial.
Madraza Ben Youssef

Para saber el valor de la entrada podés visitar el sitio oficial de la Madrasa.
Tumbas Saadíes
Descubiertas recién a principios del siglo XX tras estar ocultas por siglos, las Tumbas Saadíes son un rincón cargado de historia. Aquí descansan miembros de la dinastía saadí, que gobernó Marruecos en el siglo XVI.

Para comprar los tickets de manera online, podés visitar el sitio oficial de las Tumbas Saadíes.
Jardines de la Menara
A diferencia del Jardín Majorelle, los Jardines de la Menara no destacan por lo ornamental, sino por su calma y sus vistas. Se trata de un enorme olivar público con un gran estanque central frente a un pabellón del siglo XIX.

Hammams tradicionales
Actividades organizadas en Marrakech

Dónde comer en Marrakech
- Comida callejera en Jemaa el-Fna: tajines, brochetas, sopas harira y más. Algunos puestos son mejores que otros; mirá dónde comen los locales.
- Cafés con terraza: como el Café de France o el Café Zeitoun, ideales para observar el movimiento desde arriba.
- Restaurantes tradicionales: como Nomad o Le Jardin, que combinan buena comida con espacios encantadores.
- Mercados locales: probá las aceitunas, pan plano, dátiles y dulces marroquíes que venden en los zocos.

¿Es seguro Marrakech?
Sí, en términos generales, Marrakech es una ciudad segura para los viajeros. La mayor parte de las visitas transcurren sin problemas. Sin embargo, como en cualquier destino turístico popular, hay que estar atentos a los timos comunes: guías falsos, precios inflados o cobros inesperados por fotos.
Consejo: si te perdés, mejor preguntá en una tienda o local establecido en vez de seguir a alguien que se ofrezca “amablemente”.
Consejos prácticos para visitar Marrakech
- Regateá siempre: en los zocos el primer precio nunca es el final. Tomalo como parte del juego.
- Evitá las motos: dentro de la medina circulan a toda velocidad. Caminá con atención, especialmente en callejones estrechos.
- Llevá efectivo: muchos lugares no aceptan tarjeta.
- Mapa offline y ubicación activada: apps como Maps.me o Google Maps (con descarga offline) son muy útiles para no desorientarse.
- Vestirse con respeto: sobre todo si sos mujer. No hace falta cubrirte por completo, pero sí evitar ropa muy ajustada o corta.
¿Cuántos días quedarse en Marrakech?
La duración ideal para disfrutar Marrakech a buen ritmo es de 3 días completos. Con menos tiempo, puede resultar un poco abrumador y vas a correr el riesgo de solo rascar la superficie de lo que la ciudad ofrece.
Si contás con más tiempo, un día extra se puede usar para una excursión cercana como el Valle de Ourika, el desierto de Agafay, Essaouria o el pueblo de Imlil en el Atlas, ideal para hacer senderismo por los alrededores o subir el Monte Toubkal (4167mts) en un trekking de dos días.
Itinerario sugerido de 3 días en Marrakech
1er Día: Primer contacto con la ciudad
Llegada, check-in y primeras caminatas por la medina. Visita a la Plaza Jemaa el-Fna (especialmente al atardecer). Cena en alguna terraza con vistas a la plaza. Exploración nocturna de los zocos y puestos callejeros.
2do Día: Monumentos y cultura
Palacio Bahía y Tumbas Saadíes por la mañana. Almuerzo en un restaurante tradicional. Por la tarde: visita al Palacio El Badi y paseo por el barrio judío (Mellah). Relajación en un hammam tradicional.
3er Día: Contrastes y relax
Jardín Majorelle y Museo Yves Saint Laurent a primera hora. Paseo por la zona de Gueliz (la parte moderna de Marrakech). Última vuelta por la medina para compras o seguir explorando callejones. Cena de despedida en un riad o restaurante con show tradicional.
Guardá este post en Pinterest
Reflexión final de la visita a Marrakech

Video de Marrakech
Preguntas frecuentes sobre Marrakech
¿Cuántos días se necesitan para visitar Marrakech?
Para conocer lo principal de Marrakech normalmente se recomiendan dos o tres días. Ese tiempo permite recorrer la medina, visitar algunos de sus palacios y jardines más famosos y disfrutar del ambiente de la ciudad sin prisas.
¿Qué ver en Marrakech?
¿Es Marrakech una ciudad segura para los turistas?
¿Cuál es la mejor época para visitar Marrakech?
Las mejores épocas para visitar Marrakech son primavera (marzo a mayo) y otoño (septiembre a noviembre), cuando las temperaturas son más agradables. En verano el calor puede ser bastante intenso, con temperaturas que superan fácilmente los 40 °C.
¡Apoyá al El Prisma de Fer!



