Ella fue, sin dudas, el lugar que más me gustó de Sri Lanka. Su ambiente bohemio y mochilero, sumado a la enorme cantidad de senderos, miradores y cascadas que forman parte del día a día, hicieron que me enamorara de este lugar casi de inmediato.
Después de recorrer uno de los trayectos de tren más famosos del país, saliendo desde Kandy y haciendo paradas intermedias para subir el Adam’s Peak y para ver las plantaciones de té en Nuwara Eliya, llegué finalmente a este pequeño pueblo en medio de las montañas, que se sintió como un verdadero cambio de ritmo frente a lo que venía viviendo hasta ese momento.
En este post te voy a contar qué hacer en Ella, cuáles son los lugares para visitar en Ella, dónde conviene alojarse y por qué, al menos para mí, fue el punto más disfrutable de todo mi viaje por Sri Lanka.


Indice de Contenido
¿Dónde está ubicada Ella?
Ella está ubicada en el centro-sur de Sri Lanka, en plena región montañosa conocida como las tierras altas del país. Se encuentra rodeada de colinas verdes, plantaciones de té y selva, a una altitud aproximada de 1.000 metros sobre el nivel del mar, lo que le da un clima más fresco y agradable que en las zonas costeras.

Geográficamente, Ella queda entre Kandy y la costa sur, y suele formar parte natural del itinerario para quienes hacen el famoso viaje en tren por las tierras altas. Está relativamente cerca de lugares como Nuwara Eliya, Haputale y Bandarawela, y funciona muy bien como base para explorar senderos, miradores y cascadas de la zona.
Cómo llegar a Ella
La forma más famosa, y también la más pintoresca, de llegar a Ella es en tren, recorriendo el tramo de las tierras altas de Sri Lanka.
La mayoría de los viajeros llega desde Kandy o Nuwara Eliya, atravesando colinas cubiertas de plantaciones de té y pequeños pueblos. El viaje puede ser largo, y a veces incomodo, pero el paisaje hace que valga completamente la pena.
También es posible llegar en bus, una opción más económica pero bastante menos cómoda. Hay buses directos o con conexión desde Kandy, Badulla, Nuwara Eliya y Bandarawela. Los trayectos suelen ser largos, con rutas de montaña llenas de curvas, y los tiempos pueden variar bastante según el tráfico y el estado del camino.
Otra alternativa es llegar a Ella desde la costa sur, haciendo el circuito inverso al más habitual. Desde lugares como Mirissa, Weligama o Tangalle, se puede viajar en bus o traslado privado hasta Ella, una opción cada vez más popular para quienes empiezan su viaje por las playas y luego se internan en las tierras altas.
Por último, otra opción es contratar un traslado privado o ir en auto/moto alquilada. Esto da más flexibilidad para parar en el camino y ajustar horarios, aunque se pierde parte de la experiencia clásica del viaje en tren.

Mapa con las atracciones para visitar en Ella
Qué hacer en Ella y sus alrededores
Ella es un paraiso para caminar por los alrededores y disfrutar del ambiente que la rodea. Entre las mejores cosas para hacer en el lugar están:
Subir a Little Adam’s Peak
Little Adam’s Peak es, probablemente, la caminata más popular de Ella y una de las más accesibles. El sendero comienza prácticamente desde el pueblo (ver ubicación en el mapa) y está bien marcado. No requiere experiencia previa ni un gran estado físico.

En poco más de una hora de caminata tranquila, se llega a un hermoso mirador con vistas a las colinas verdes y plantaciones de té.

Lo ideal es subir temprano por la mañana o cerca del atardecer, cuando el calor no se siente tanto.
Aunque suele haber bastante gente haciendo este trek, el recorrido es tan agradable que no se vuelve agobiante, y las vistas desde la cima realmente valen la pena.
Visitar el Nine Arches Bridge
El Nine Arches Bridge es, sin dudas, uno de los lugares más emblemáticos de Ella y una de las postales más reconocibles de Sri Lanka.

Lo interesante del puente no es solo su estética, una estructura de piedra con nueve arcos, construida sin acero y completamente integrada al paisaje, sino también el entorno en el que se encuentra, con selva, colinas y plantaciones de té que lo enmarcan desde todos los ángulos.
Para llegar al puente desde el centro de Ella se debe hacer una caminata relativamente corta, ya sea por las mismas vías en las que pasa el tren o por un sendero, mas vistoso a mi gusto, que comienza al costado de la calle principal del pueblo (ver ubicación en el mapa).

Además de bajar al valle y caminar por debajo o a los costados del puente, también puede verse desde distintos miradores en las colinas cercanas. Hay cafés y pequeños puntos elevados desde donde se puede sentar uno a tomar algo, o simplemente quedarse mirando el paisaje con el puente de fondo, sin apuro.

Yo decidí quedarme un buen rato hasta que pasara el tren. Es una escena pintoresca y queda genial en fotos, aunque siendo honesto, el momento en sí no es tan emocionante como uno podría imaginar. El tren pasa bastante despacio, sin demasiado ruido ni dramatismo y se ve a todos los turistas queriéndose sacar la foto saliendo del vagón.

Aun así, todo el paseo y las vistas son preciosas, asique tiene que estar en tu checklist de cosas por hacer en Ella.
Subir a Ella Rock
Ella Rock es la caminata más exigente de la zona y una buena opción si tenés ganas de salirte un poco del circuito más fácil y turístico. A diferencia de Little Adam’s Peak, acá el recorrido es más largo y en algunos tramos puede resultar confuso.
El sendero suele comenzar cerca de las vías de la estación de tren Kitha Ella, desde la cual hay que caminar un tramo junto a los rieles antes de desviarse hacia el interior de la vegetación (ver ubicación en el mapa).

Para llegar a ese punto recomiendo ir en tuk-tuk o moto, ya que para caminar puede hacerse bastante pesado, son unos 4 kilómetros por una calle poco transitada pero casi todo en subida.
La caminata completa, a partir del comienzo del sendero, suele demorar entre 3 y 4 horas en total (ida y vuelta), dependiendo del ritmo y de cuánto tiempo pases en la cima.

El último tramo es el más empinado, pero el esfuerzo te recompensa con vistas amplias de las montañas, los valles y, en días despejados, una panorámica espectacular de toda la región.
Antes de llegar al mirador, hay una pequeña caseta donde cobran un ticket de ingreso. Es un valor bajo, pero puede parecer medio injusto que estén justamente ahi ubicados. De todas maneras, hay algunos caminos alternativos para llegar al mirador sin pasar por ese lugar y tener que pagar.

Si bien no es un trekking imprescindible, Ella Rock es ideal para quienes disfrutan del senderismo y quieren alejarse un poco del centro de las atracciones de Ella.
Visitar cascadas cercanas
En los alrededores de Ella hay varias cascadas que se pueden visitar fácilmente, como Ravana Falls (ver ubicación), una de las más conocidas. Está a 6 kilómetros del pueblo, pero se llega rápido en tuk tuk o moto.

Durante la temporada de lluvias, las cascadas llevan mucha agua y puede ser mas impactante verlas. En época más seca, siguen siendo un buen lugar para hacer una parada corta, ver muchos monos y porque no, refrescarse (aunque suele estar prohibido bañarse).

Disfrutar del ambiente del pueblo
Más allá de las atracciones puntuales, parte del encanto de Ella está en su ambiente descontracturado. No hay mucho trafico ni ruido de transito. Hay cafés con vista a las montañas, restaurantes con terrazas, música en vivo y viajeros de todo el mundo que crean una atmósfera muy agradable.

Es un lugar ideal para quedarse varios días sin hacer demasiado, alternando caminatas con descansos, algo que no siempre es fácil de encontrar en otros puntos de Sri Lanka.
Visitar el Monasterio Budista Mahamevnawa (Kumbalwela)
Si tenés ganas de salir un poco del circuito más clásico de Ella, el Monasterio Budista Mahamevnawa, en la zona de Kumbalwela, es una visita que vale la pena.

Está bastante alejado del centro, a unos 8 kilómetros, por lo que no es práctico ir caminando. Lo ideal es llegar en tuk tuk, alquilar una moto o incluso un auto si estás moviéndote por la zona.
El entorno es uno de sus mayores atractivos. El monasterio está ubicado en lo alto de una colina, con vistas impresionantes a los valles y montañas que lo rodean, lo que por sí solo ya justifica la visita.

A diferencia de otros templos más concurridos, acá se respira un clima de tranquilidad absoluta, ideal para recorrerlo sin apuro y tomarse un momento de pausa. Incluso ofrecen clases de meditación, una actividad que encaja muy bien con el espíritu del lugar, lejos del ruido de Ella.

Además del edificio principal, se puede caminar por los alrededores, entre los senderos y las casas donde viven los monjes.
Caminar entre plantaciones de té
Una de las cosas que más disfruté de Ella fue simplemente caminar sin rumbo entre senderos que atraviesan plantaciones de té. No hace falta contratar tours ni ir muy lejos, con apenas salir del pueblo ya te encontrás rodeado de colinas verde.

Estos paseos son ideales para hacerlos a tu ritmo, charlar con locales, ver cómo trabajan en los campos y disfrutar del silencio, algo que se agradece después de pasar por ciudades más caóticas del país.
Tomar clases de cocina local
En Ella es muy popular participar en clases de cocina tradicional de Sri Lanka, y es una excelente forma de conectar con la cultura local más allá de los paisajes. Muchas de estas experiencias se hacen en casas de familias o pequeños establecimientos, donde primero se visita un mercado local y luego se cocina junto a los anfitriones.
Las clases suelen centrarse en platos típicos como curries de verduras, dhal, sambols y arroz, y más allá de la comida en sí, lo interesante es aprender sobre el uso de especias y las costumbres alrededor de la cocina.
Hacer un tour al Yala National Park
Desde Ella también es posible organizar excursiones al Yala National Park, uno de los parques nacionales más famosos de Sri Lanka, conocido principalmente por su población de leopardos, además de elefantes, cocodrilos y una gran variedad de aves.
El tour suele implicar una salida muy temprana y varias horas de traslado, por lo que es una experiencia de día completo. Si bien no es una excursión corta, puede ser una buena opción si no tenés pensado pasar por Yala más adelante en tu itinerario.

Dónde dormir en Ella
Ella ofrece una gran variedad de alojamientos, que van desde guesthouses sencillas y hostels mochileros hasta hoteles boutique con vistas increíbles.
A la hora de elegir dónde dormir, una de las primeras decisiones es si preferís algo más inmerso en la naturaleza, generalmente un poco más alejado del centro, o quedarte cerca del pueblo, con todo a distancia caminable.
Las opciones más alejadas, como ASK Homestay, suelen ofrecer más silencio, mejores vistas y un entorno más natural, ideal si buscás desconectar. A cambio, muchas veces dependés de tuk tuk para moverte.
En cambio, alojarse cerca del centro permite salir a comer, tomar algo o moverte sin pensar demasiado en el transporte, aunque se pierde un poco de tranquilidad.
Yo me quedé en el Tree House Hostel, una muy buena opción si buscás comodidad y ambiente social sin resignar ubicación. Está cerca del centro de Ella, tiene una terraza agradable, buen clima entre viajeros y habitaciones cómodas.

Mejor época para visitar Ella
Ella se puede visitar durante todo el año, pero la mejor época suele ser entre diciembre y marzo, cuando el clima es más estable, hay menos lluvias y los senderos están en mejores condiciones. Durante estos meses es más fácil disfrutar de caminatas como Little Adam’s Peak o Ella Rock sin preocuparse tanto por el barro o la visibilidad.
Entre abril y septiembre, la zona puede recibir lluvias más frecuentes, especialmente por influencia del monzón. Esto no significa que sea imposible viajar, pero sí hay que contar con cielos nublados, caminos resbaladizos y, en algunos días, vistas cubiertas por la niebla. A favor, el paisaje está en su punto más verde y las cascadas llevan mucha más agua.
En cuanto a afluencia de viajeros, enero y febrero suelen ser los meses más concurridos, sobre todo en las rutas de tren y en los alojamientos más populares. Si viajás en esta época, conviene reservar con algo de anticipación.
Pensamientos finales sobre mi visita a Ella
Ella fue, como dije al principio, el lugar que más me gustó de Sri Lanka. No solo por los paisajes, que son espectaculares, sino por el ambiente, la energía mochilera y la cantidad de actividades al aire libre que se pueden hacer sin grandes traslados ni planificación.
Es un destino que invita a caminar, mirar el paisaje, sentarse en una terraza, conocer gente y disfrutar del entorno. A diferencia de otros lugares del país que se sienten más caóticos o puramente turísticos, en Ella todo fluye de una manera más natural.
Preguntas frecuentes sobre Ella
¿Cuántos días conviene quedarse en Ella?
Lo ideal es quedarse entre 2 y 4 días, dependiendo de cuánto te gusten las caminatas y el ritmo tranquilo. Con dos días podés cubrir lo principal, pero si querés hacer trekking, cascadas y disfrutar del ambiente sin apuro, sumar mas noches extras vale la pena.
¿Cuáles son las principales atracciones de Ella?
Las principales atracciones de Ella combinan naturaleza y caminatas sencillas: Little Adam’s Peak, el Nine Arches Bridge, Ella Rock y las cascadas de los alrededores. A eso se suma el propio pueblo, con su ambiente relajado, cafés con vista a las montañas y senderos que parten prácticamente desde el centro.
¿Es fácil moverse por Ella sin transporte propio?
Sí, gran parte de los atractivos se pueden recorrer caminando desde el centro. Para lugares más alejados, como algunos templos o cascadas, los tuk tuk son económicos y fáciles de conseguir.
¿Vale la pena subir a Ella Rock si no soy muy trekker?
Depende de tu interés y estado físico. Ella Rock es una caminata más larga y exigente que Little Adam’s Peak, pero las vistas desde la cima son igualmente impactantes. Si te gusta el trekking y tenés tiempo, vale la pena; si no, hay otras opciones más accesibles igualmente disfrutables.
¿Es mejor hacer el trayecto de tren Kandy–Ella o Ella–Kandy?
Ambos sentidos ofrecen paisajes increíbles y la experiencia es prácticamente la misma. Lo importante no es tanto la dirección, sino hacer el tramo de día para disfrutar de las vistas. La elección suele depender de cómo armes tu itinerario general por Sri Lanka.
¿Es un buen lugar para viajar solo?
Sí, Ella es un destino excelente para viajar solo. Tiene un ambiente social muy marcado, muchos hostels, actividades compartidas y es fácil conocer gente. Además, es un lugar seguro y cómodo para moverse por cuenta propia.
¿Hace frío en Ella por la noche?
El clima es más fresco que en otras partes del país, especialmente por la noche y temprano a la mañana. No hace frío extremo, pero conviene llevar alguna prenda de abrigo liviana, sobre todo si pensás salir temprano a caminar o volver tarde al alojamiento.
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